Los humanos tienen más de 5 sentidos

Cuando nosotros pensamos en los sentidos humanos pensamos en la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato. Sin embargo, más allá de los cinco sentidos, siempre hemos sabido que somos capaces de sentir mucho más que esto. Exactamente lo que, sin embargo, todavía está sujeto a la investigación científica en curso.

Los neurocientíficos saben muy bien que somos un conjunto de sentidos. Como explica este video de Aeon, muchos argumentarían que tenemos entre 22 y 33 sentidos diferentes.

Aquí están algunos de los menos conocidos:

Equilibriocepción: un sentido del equilibrio. Esto es lo que nos mantiene erguidos, y nos ayuda a hacer nuestro camino sin salir lastimados.

Propiocepción: saber qué partes de tu cuerpo están en cada lugar sin mirar. Así es como podemos escribir sin mirar el teclado, por ejemplo, o caminar sin tener que mirar nuestros pies.

Kinaestesia: sentido del movimiento.

Thermocepción: sabemos si nuestro ambiente es demasiado frío o demasiado caliente. Poder sentir la temperatura a nuestro alrededor nos ayuda a mantenernos vivos y sanos.

Nocicepción: la capacidad de sentir dolor.

Cronocepción: cómo percibimos el paso del tiempo.

Hay algunos sentidos que sólo se encuentran en el mundo animal.

Electrocepción: la habilidad de sentir los campos eléctricos a nuestro alrededor. Los tiburones pueden detectar campos eléctricos en su entorno, incluidos los emitidos por presas que no pueden ver necesariamente.

Magnetorecepción: varios mamíferos, como los murciélagos, pueden sentir el campo magnético de la Tierra y utilizarlo para navegar.

Luz polarizada: muchos animales, incluyendo insectos y pájaros, usan luz polarizada para decidir en qué dirección ir.

Percepción multisensorial

Aristóteles fue el primero en sugerir que había cinco sentidos que gobernaban nuestra realidad, y esto es algo que todavía creemos.

El video, sin embargo, argumenta que podríamos estar equivocados sobre lo que creemos que es real basado en los cinco sentidos.

Nuestros sentidos trabajan juntos, y lo que un sentido percibe puede manipular lo que otro percibe. Por ejemplo, cuando estamos sentados en un avión, lo que vemos cambia cuando el avión despega – la cabina frente a nosotros parece más alta, pero nada ha cambiado en nuestro campo de visión. Son nuestros canales auditivos los que nos dicen que nos estamos inclinando hacia atrás y esto cambia lo que vemos.

Usando otro ejemplo simple, el de una taza, nuestros ojos se presentan con una fachada, pero debido a que la sostenemos y la sentimos, nuestro cerebro recibe más información y sabemos que es un objeto tridimensional. Aquí, nuestro sentido de la vista y nuestro sentido del tacto trabajan juntos para darnos una imagen completa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *