Ejercicios de meditación para la ansiedad

Muchos tenemos a lo largo de nuestra vida y sobre todo en la adultez, problemas y situaciones difíciles que llevamos como una pesada mochila sobre nuestra espalda, la cual cargamos con pesar y tristeza a lo largo de nuestros días, proyectando una imagen de derrota y fracaso. Aquí te enseñaremos sobre la meditación para la ansiedad:

Esto es simplemente nuestra mente actuando sobre nuestros actos y es tan fuerte que nos hace creer que este sentimiento es parte de nuestra vida, con el cual debemos aprender a vivir.

Tenemos el poder oculto de eliminar la ansiedad

Pero nosotros tenemos el poder y la capacidad para superar las situaciones conflictivas y problemáticas de nuestra vida y seguir libres de culpas y sentimientos de inferioridad.

Solo debemos poner en práctica las afirmaciones y la meditación. A continuación te enseñaremos técnicas de meditación para ir superando poco a poco este sentimiento y vivir una vida libre de culpas y miedos.

Ejercicios de Meditación para la ansiedad

  • Sentado/a o acostado/a, con los ojos cerrados
  • Respirando profunda y pausadamente
  • Con una música especial para meditación, que no tenga sobresaltos y te ayude a mantener la concentración.
  • Una vez estés en total relajación y enfoque empiezas con la meditación :
  • Imagina que estás frente a un túnel con una mochila donde has puesto todas tus preocupaciones, miedos, sentimientos de culpa, etc.
  • Al fondo del túnel ves luz, lo que lo hace de trayectoria corta.
  • Al iniciar tu recorrido entras en una oscuridad que sólo te permite ver la luz del final. Sigues andando porque el camino es parejo y sin grietas, lo que lo hace seguro.
  • Mientras sigues adentrándote en el túnel, tus dudas, miedos, inseguridades y todo aquello que lamentas o dices “ojala no hubiera hecho o dicho”, va apareciendo en tu mente. Déjalos salir, de esta forma tu mochila de la vida irá vaciándose.
  • Al ser conciente de estos sentimientos, puedes ir atacando cada uno de forma individual y superarlos.
  • Imagina que en la mitad del túnel hay una piscina de luz donde recuerdas y observas un momento feliz de tu vida, rodeada de gente que disfrutaba de tu compañía y no había miedo en tú corazón, ni de ser tú mismo/a.
  • Cuando vas pasando la piscina de luz y te adentras a la oscuridad del túnel nuevamente, te sientes más ligero de equipaje, caminas más erguido. Aunque los sentimientos negativos que te imposibilitan tener éxito o llevar una vida feliz, continúan en tu mente aunque en menor medida. El divisar la luz al final del túnel te debe dar ánimos para seguir.
  • Sigue respirando de forma tranquila y profunda.
  • Nuevamente te encuentras con un pozo de luz donde vuelven los buenos recuerdos, llenos de experiencias positivas, donde te sentías aceptado/a y feliz.
  • Vuelves a la oscuridad, pero esta vez más ligero/a de equipaje y optimista con cada paso que das. En tu mente cada vez hay más buenos recuerdos y opiniones positivas con relación a ti y tu entorno.
  • El círculo de luz al final se hace cada vez más grande y brillante. Sientes que el sol brilla con más intensidad  y te sientes aún más ligero de equipaje negativo.
  • Cuando sales a la luz, donde el sol brilla intensamente, el aroma a hierba recién cortada te invade los pulmones, la calidez del ambiente, como si fuera verano, te llena el espíritu, sintiéndote ligero, optimista y con una opinión más positiva de ti mismo.
  • Te das cuenta de la cantidad de oportunidades que tienes afuera para crecer, triunfar y ser feliz, sólo debes tomarlas.
  • Piensa siempre que tu aporte a la humanidad es importante y que eres un amoroso y valioso ser humano.

Este ejercicio practícalo diariamente y verás que poco a poco vas dejando atrás todas tus pesadas cargas emocionales. Lo importante es ser constante.

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