Alimentación enteral

Junto con la alimentación parenteral, es uno de los tipos de nutrición artificial. La alimentación enteral en específico, es una técnica donde se introduce en el organismo los nutrientes necesarios a través de, por lo general, una sonda, la cual va directamente al intestino o al estómago.

Claro está el hecho de que la buena alimentación es algo muy importante, en especial para aquellos pacientes que presentan alguna enfermedad o patología. Es por ello que en el caso de que por cualquier motivo el paciente no pueda ingerir alimentos a través de la boca, entonces se busca otras medidas que permitan que el cuerpo pueda nutrirse. Siendo estas las conocidas como alimentación artificial, siendo las más comunes la alimentación parenteral y la enteral.

Alimentación enteral y parenteral

La alimentación enteral, por lo general, se refiere al uso de una sonda que va directamente al intestino o el estómago. Mientras que la alimentación parenteral va a una vena. Ambas ofrecen los mismos resultados, la decisión de cuál utilizar dependerá de la condición del paciente y el criterio del médico.

Para llevar a cabo una alimentación enteral, es necesario que el sistema digestivo sea capaz de ejercer sus funciones normales a la hora de absorber los nutrientes suministrados. De lo contrario, será necesario una nutrición parenteral.

Con la alimentación enteral se mantiene un buen funcionamiento del aparato digestivo. Además, se evita el autocatabolismo proteico (es cuando el cuerpo se consume a sí mismo para obtener nutrientes), el sobrecrecimiento bacteriano, la traslocación bacteriana, la pérdida de defensas inmunológicas del sistema digestivo y la atrofia del enterocito.

Tipos de alimentación enteral

La alimentación enteral se puede dividir principalmente en tres tipos, entre los cuales podemos mencionar: por sonda nasogástrica, nasoenteral y la enterostomía.

Alimentación enteral por sonda nasogástrica

Se coloca una sonda a través de la nariz para realizar su recorrido hasta llegar al estómago. Este es el método más común de aplicar la alimentación enteral, pero no es aplicado en caso de que haya riesgo de una aspiración pulmonar del contenido intestinal.

Alimentación enteral por sonda nasogástrica
Alimentación enteral por sonda nasogástrica.

En el caso de que el paciente esté consciente, al introducir la sonda por la nariz, se le solicita que trague saliva, ya que de esta manera guiará la sonda hacia el estómago.

Por sonda nasoenteral

El procedimiento es exactamente el mismo que el anterior, la diferencia es que la sonda será llevada directamente hasta el intestino.

Enterostomía

En ocasiones la alimentación de la sonda a través de la nariz no es viable, por lo que existe esta opción. Se trata de un procedimiento donde la sonda perfora la piel para llegar directamente al estómago o al intestino. Por lo general este tipo de nutrición enteral es necesario cuando se espera que el paciente no pueda alimentarse por sí mismo en las siguientes cuatro semanas.

Enterostomía
Alimentación enteral por enterostomía.

En este caso, más que una sonda estaríamos ante un tipo de catéter y en este tipo de alimentación enteral destacan tres técnicas principales, las cuales son:

  • Faringostomía: se coloca una sonda hasta llegar a la faringe.
  • Gastrostomía: se coloca una sonda que llega hasta el estómago, atravesando la piel.
  • Yeyunostomía: se introduce un tubo a través de la piel hasta llegar al área del intestino denominada yeyuno.

¿Qué tipo de sustancias se utilizan en la alimentación enteral?

La fórmula más común se basa en una dieta polimérica, normocalórica y normoproteíca. la sustancia aplicada en la alimentación enteral son fórmulas:

  • Poliméricas: se aportan proteínas intactas
  • Peptídicas: proteínas hidrolizadas
  • Elementales: directamente en forma de aminoácidos

De igual manera pueden existir dietas especiales según la condición particular de cada paciente. Se debe tener presente el hecho de que no es lo mismo un paciente que tenga insuficiencia renal a otro que sufra de diabetes o problemas respiratorios. Para cada uno de ellos hay un tratamiento en específico que puede variar tanto en el modo de aplicación como en la propia sustancia.

¿Cuándo es necesario una nutrición enteral?

En el caso de que un paciente no pueda deglutir bien sea por una lesión, enfermedad o trastorno mental, la nutrición enteral es un procedimiento que permite prevenir o mejorar los niveles de desnutrición. En otras palabras, es usada en aquellos pacientes que físicamente no puedan comer, que no puedan digerir alimentos o aquellos que se niegan a alimentarse, tal y como ocurre en el caso de los pacientes que sufren de anorexia.

Sin embargo, se debe tener presente que, para aplicar la alimentación enteral, es necesario que el sistema digestivo tenga un mínimo de funcionalidad, caso contrario, sería necesario una alimentación parenteral.

Respecto a la edad, es un tratamiento que puede llevarse a cabo desde bebés hasta ancianos, la edad no es un requisito ni limitante, ya que se trata de una técnica que permite alimentar artificialmente al organismo cuando por alguna razón no se puede hacer de manera natural. Siendo un tratamiento imprescindible para aquellos pacientes que se encuentren en coma o que posea alteraciones en la faringe que le impidan tragar.

También puede ocurrir en algunos pacientes que, a pesar de comer, el organismo no está absorbiendo adecuadamente los nutrientes, por lo que sería necesaria la nutrición enteral como complemento. De igual manera es muy recomendable en los bebés prematuros.

Contraindicaciones y riesgos de la alimentación enteral

Claro está el hecho de que es una técnica que aporta muchos beneficios al organismo. No obstante, puede haber algunas contraindicaciones a causa de que se presente algún problema en el tracto digestivo. Siendo la principal contraindicación ante la presencia de obstrucciones, hemorragias o perforaciones en el estómago o en el intestino.

Por otra parte, como con cualquier otro procedimiento médico, el uso de la nutrición enteral también puede suponer algunos riesgos. Como por ejemplo el hecho de que puede existir obstrucciones o desplazamientos de la sonda o posibles complicaciones metabólicas en el caso de no haber suministrado las sustancias adecuadas. Generando efectos desfavorables tales como: náuseas, diarreas y reflujo.

Otra complicación que puede ocurrir y que, de hecho, es poco común, es que haya una aspiración pulmonar del contenido del tubo digestivo.

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