Poco conocemos las consecuencias físicas y psicológicas que todavía viven en nuestros días miles de personas a causa de las minas terrestres antipersona.
Aunque parezca mentira y según datos oficiosos, cada año se producen alrededor de 15.000 y 20.000 nuevas explosiones por causa directa de estos artefactos, muchas veces enterrados en zonas y países que ya no están ni en conflicto armado.
El conocido fotógrafo Gervasio Sánchez, de la mano de Médicos sin Fronteras, Manos Unidas, Intermón Oxfam y con la colaboración de DKV Seguros, ha seguido de cerca y ha puesto cara a las víctimas de estas armas, que aunque están prohibidas por el Derecho Internacional Humanitario (DIH), siguen mutilando y cambiando la vida de personas de todo muchas partes del mundo.
El fotógrafo lleva desde 1997 trabajando directamente con sus protagonistas. Ahora la muestra “Vidas minadas, 10 años”, recoge su trabajo, recuperando a las personas que hace más de 10 años fueron protagonistas de la primera exposición de Sánchez.
La exposición itinerante, que ya ha recorrido diferentes puntos de España, estará a partir del 16 de septiembre en el Centro Cultural Okendo de San Sebastián.



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