
Foto: Javier Regueros
La educación es un derecho que no tienen la mayoría de los niños de las regiones más pobres del planeta; la dificultad de acceso es aún mayor si se trata de un pequeño con discapacidad. En este contexto, la ONCE extiende su labor más allá de nuestras fronteras para facilitar el acceso a la escuela y el aprendizaje a los niños ciegos de las zonas más desfavorecidas. Un ejemplo de ello son las escuelas con las que cuenta en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia).
Un grupo de cooperantes del Centro de Recursos Educativos (CRE) de la ONCE de Cataluña, con la ayuda de otras asociaciones, ayuntamientos y del Gobierno saharaui, se encarga, año tras año, de la escolarización de estos niños y jóvenes ciegos que viven en un entorno tan duro cono es el Sáhara, uno de los desiertos más inhóspitos del mundo.
Asimismo, forman al profesorado nativo y se ocupan de la incorporación de los medios técnicos necesarios (equipos informátivos, atriles, elementos tiflológicos…) para la integración educativa.
Este trabajo está recogido en una exposición fotográfica, que acoge la Universidad Europea de Madrid hasta el próximo 14 de noviembre. Titulada ‘Escuelas en el Sáhara’, muestra el día a día de este grupo de profesionales a través de 16 imágenes del fotógrafo Javier Regueros.


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