Todos los días en muchas partes del mundo, cientos de personas ponen su capacidad profesional al servicio de los más necesitados, de aquellos que se encuentran en zonas críticas, bien porque están en medio de un conflicto bélico o porque han sufrido las consecuencias de los temidos desastres naturales. Realizan una labor que raras veces recibe la cobertura suficiente por parte de los medios de comunicación y que, sin duda, es merecedor de un tratamiento mayor.

Teresa Sancristóbal lleva colaborando desde 1991 en diferentes causas humanitarias de Médicos Sin Fronteras y nos explica como aportar nuestro granito de arena a la Cooperación y Desarrollo. Ha prestado ayuda en más de veinte países. Para ella desempeñar labores humanitarias resulta para una labor reconfortante, pues le permite hacer lo que más le gusta cada día. Lo mejor de ser cooperante, en su opinión, es la posibilidad de conocer lugares que de otra manera le resultaría imposible visitar. Según Sancristóbal, el trabajo que desempeña para Médicos sin Fronteras le permite obtener una visión global del mundo.  Nos explica como convertirnos en cooperantes:

“Para colaborar hacen falta ganas de conocer mundo, además de la cualificación necesaria y mucha voluntad. A los ojos de la gente podemos parecer héroes, pero no es así, el verdadero lujo es trabajar en algo que te gusta y te motiva cada día.  Para todos aquellos que deseen colaborar en labores humanitarias, pero no puedan desplazarse, podéis dirigiros a la web de Médicos Sin Fronteras“.