Jesús Ayuso es el dueño de Fuentetaja, una de las librerías más emblemáticas de Madrid. Detrás de su tímida apariencia se esconde una personalidad excepcional, marcada por un espíritu solidario y emprendedor. Tras un cúmulo de casualidades, su destino se mezcló con el de Cuba para siempre, y bajo el lema “Lo que no se aprovecha es lo que no se tiene” comenzó a enviar libros secundado por las editoriales españolas. Su experiencia le ha llevado a conocer el país y codearse con Fidel Castro y sus colaboradores. Ahora su ilusión está puesta en República Dominicana.
“Tengo la suerte de poder vivir de los libros desde 1959, y me gustaría que así fuera por lo menos hasta que yo muriera. Como librero, para mi la cultura del libro, de lo impreso, es una fuente inagotable de ilusión, nunca me deja de sorprender. Creo que es un factor de creatividad enriquecedor y muy sugerente”.
“Conocí a Fidel Castro porque un día llamó por teléfono a mi tienda para preguntar si teníamos un libro de recetas de cocina griega, en griego. Yo pensaba que era una broma, pero la realidad es que debió llamarme tras hablarle de mi su colaborador. A partir de ese momento empieza mi relación con él y con miembros de su gobierno”.
De esta forma surgió de manera espontánea comenzar a enviar desinteresadamente libros de restos de ediciones que tenía en su tienda y que le daban, a su vez, muchos editores y distribuidores. Los cubanos gratuitamente los recogían en la embajada y desde aquí se encargaban de enviarlos al destino que estimaran oportuno. O los conseguían gratuitamente o a bajísimo precio.


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