Raúl González, futbolista emblema del Real Madrid, ha jugado finales de la Champions League, ha disputado partidos vibrantes en los mejores estadios del mundo, pero quiza el encuentro más importante de su vida fue el que disputó en su visita a Senegal con unos niños de la zona. El propio capitán madridista relata así su experiencia:

“Visitamos el estadio Asane Eiouf, donde asistimos a un partido entre niños de la escuela de fútbol de Leubeuss. Me impresionó la calidad de su juego, y luego jugamos un partido”.

Raúl lleva más de tres años siendo embajador de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), algo que para él representa un reto apasionante, quizá el nombramiento que más ilusión le ha hecho a lo largo de su carrera deportiva.

El delantero madrileño no pierde la oportunidad para recordar la responsabilidad que los futbolistas tienen para transmitir un mensaje de solidaridad a niños y mayores de todo el mundo:

“Los futbolistas tenemos un privilegio importante porque hacemos lo que nos gusta pero aparte es que muchos niños están pendientes de lo que hacemos. Por eso somos un ejemplo”.

Como Raúl, muchos otros deportistas, se muestran solidarios y dispuestos a aportar su granito de arena en aquellas zonas donde sea necesaria ayuda humanitaria.