Acaba de ganar el XI Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, que se celebra cada año en recuerdo de los cooperantes de Médicos del Mundo asesinados en Ruanda y Bosnia Herzegovina. Su trabajo, que profundiza en la difícil situación que viven los niños con problemas de visión en Etiopía, no deja indiferente a nadie.

La fotografía ganadora habla de los problemas de visión y ceguera que afectan a países como Etiopía. según las últimas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay cerca de 37 millones de invidentes de los cuales, aproximadamente 1,4 millones son menores de 15 años. 124 millones de personas están afectadas por hipovisión y si no reciben el tratamiento adecuado podrán quedarse ciegas.

¿Cómo ayudar?

Este fotógrafo aboga por proyectos que se centren en la formación profesional del personal médico local, la mejora de las infraestructuras médicas y asistenciales, la supervisión de de las condiciones sanitarias de la población más pobre y la distribución de medicamentos de base como antibióticos a base de Tetraciclina.

“Ser ciego en un país pobre del mundo como Etiopía significa, muy a menudo, ser condenado a la marginación, la pobreza y, a causa de la disminución de la esperanza de vida (un tercio menos respecto a una persona vidente), a la muerte”.

Todas sus instantáneas retratan temas especialmente duros: mutilación genital femenina, emigración… En todas ellas busca:

“La humanidad y la emoción que provoca. No importa si es un mirada o un gesto concretos. Lo que busco son las sensaciones que suscitan”.